Richard Sutherland

04 Abril 2017

59 años. “No se deja de pedalear cuando se envejece. Se envejece cuando se deja de pedalear”.

¿Tu ingreso en el CCS?
Acabo de ingresar como socio al CCS hace unas semanas tras algo más de media docena de salidas como invitado. Enrique Becerra, a quien conozco desde hace varios años y con quien pedaleo en la costa en los veranos, me invitó a salir con el club. Me pareció un pelotón extraordinario de personas, muy bien organizado y de quienes espero poder aprender mucho, tanto en lo humano como en lo deportivo.
“Las bicicletas son catalizadores sociales que atraen a una categoría de gente superior”. Chip Brown.

¿Tu motivacion por el deporte?
No soy un deportista natural y mi historia en el deporte es corta y reciente. Fue a inicios del 2004, tras haber dejado atrás un largo tiempo de fumar 40-50 cigarrillos diarios que comencé a subir de peso hasta mucho más allá de los 100 kilos, por lo que me inscribí en un gimnasio para tratar de acercarme a un peso más normal y a condiciones de salud razonables. Me evaluaron y me dijeron que estaba al borde de la obesidad. Eso me perturbó y me puse a trotar. Con mi total carencia de condiciones físicas y de habilidad para el deporte, no me quedó más que recurrir a los dos elementos claves que usamos los que no tenemos grandes talentos: ponerse metas altas y esforzarse disciplinadamente por alcanzarlas. Así, desde el tabaquismo, el sobrepeso y el sedentarismo, me propuse una meta monumental: correr la maratón de NY. Con el sobrepeso que tenía, la sobre exigencia que la disciplina y la determinación imponen a los entrenamientos, sumado a la falta de conocimientos de cómo entrenar, me lesioné una rodilla y no pude lograr el objetivo, el que tuve que reformular con un nuevo procedimiento, para lo que me compré un libro de cómo entrenar para correr una maratón en menos de 4 horas y con una nueva meta: la siguiente maratón en el calendario era Paris. En el proceso de entrenamiento se me unió mi mujer, Lorena, de manera que corrimos juntos la inolvidable maratón de la hermosa capital francesa. Desde ese día no dejamos de entrenar juntos. Nos unimos a FullRunners y luego corrimos Chicago y NY. En esta última maratón Lorena clasificó a Boston, maratón que corrió el 2008 y yo la aplaudí desde el público mientras cumplía el exigente entrenamiento para el IM. Como parte de ese proceso ya nos había participado en varios triatlones de Pucón, lo que me llevó a atreverme en dos ocasiones a enfrentar el formidable reto del Ironman (el de verdad, en Florianopolis, Brasil), que consiste en nadar 3,8 kms, pedalear 180 kms y correr los 42,2, kms de la maratón. Tras los durísimos entrenamientos para los IM, me cansé de trotar y sobre todo de nadar, por lo que me dediqué al ciclismo, que es la disciplina en que peor me desempeño, pero que más me gusta.
Desde ese día con Lorena nos hemos dedicado al ciclismo en forma constante, pedaleando a Mendoza, desde Concepción a las Termas de Chillán y en destinos espectaculares, como Mallorca, en los Pirineos Franceses, y en los míticos puertos italianos que muchos de nosotros conocemos y hemos sufrido a la vez que admirado. Así las cosas, con la madurez de los años, la libertad que otorga tener hijos adultos y la seria intención de mantenerme físicamente activo, he elegido el ciclismo como la maravillosa posibilidad de hacer ejercicio, disfrutar de la vida al aire libre, del contacto con personas sanas de espíritu y con intereses comunes. Como a poco andar me di cuenta que el CCS ofrece exactamente eso y más, la motivación de participar era una cosa que no requería análisis alguno y solicité mi incorporación como socio, en cuya calidad espero poder aprender tanto como sea posible de los más expertos, acercarme al extraordinario grupo humano que lo integra y dirige y, en la medida de lo que mis habilidades permitan, tratar de cooperar con el logro de los objetivos del club. Ya desde el lunes en la mañana espero con ganas a que llegue el sábado en la mañana para tomar mi bici y salir a pedalear.
“Cuando el espíritu está bajo, cuando el día aparece oscuro, cuando el trabajo se pone monótono, cuando la esperanza apenas está presente, sólo toma tu bicicleta y sal a dar una vuelta por la carretera, todas tus preocupaciones desaparecerán”. S. Colmes.

Opinión sobre las salidas en bicicleta con CCS
Todas y cada una de las salidas que he hecho con el CCS me han parecido magníficas en varios aspectos, especialmente en lo que se refiere a seguridad, disponibilidad de vehículos de apoyo, la formación de grupos de acuerdo a las distintas habilidades de los participantes, además que para mi han sido desafiantes y muy entretenidas. Los destinos son bien dosificados. Como soy muy nuevo no he realizado salidas por más de un día con el club, pero las espero con ansias. La que me gustaría sugerir es la maravillosa ruta de 204 kms desde la Caleta de Lenga, cerca de Concepción, que concluye con una subida de cerca de 40 kms hasta cerca de la base de las termas de Chillan.

¿Qué rutina de preparación física tienes durante la semana?
Como no tengo una condición física natural, si dejo de entrenar pierdo rápidamente la forma y soy muy consciente de lo que se sufre cuando no somos capaces de mantenernos a rueda en el pelotón y evito volver en el bus con la bicicleta en el carro. Por eso trato de hacer entre 4 y 5 sesiones intensas de rodillo a la semana, aunque no siempre es posible ya que el trabajo y otras obligaciones y compromisos a veces se interponen en tan estricto plan de entrenamiento. Además, recientemente he retomado una rutina de media hora de trote suave para tratar de doblarle la mano a la terquedad de la pesa, que se resiste a mostrar una tendencia a la baja.

Entrenamiento:
Objetivo semanal:
Trote: Llegar a trotar 25-30 kms a la semana
Ciclismo: 250-300 kms
Lunes: Media hora de trote suave.
Martes: Media hora de trote suave.
55 kms de rodillo o 75 min, lo último que ocurra, en repeticiones de mediana intensidad, a 100 rpm o más. Miércoles: Media hora de trote suave.
55 kms de rodillo o 75 min, lo último que ocurra, en repeticiones de alta intensidad, a 100 rpm o más.
Jueves: Media hora de trote suave. 55 kms de rodillo o 75 min, lo último que ocurra, en repeticiones de mediana intensidad, a 100 rpm o más.
Viernes: 25 kms de rodillo a ritmo de soltura, a 100 rpm o más.
Sábado: Salida con el CCS y tratar de no perder la rueda.
Domingo: 75-100 kms, ojalá incluyendo una cuesta relevante.

Alimentación:
Este es un tema muy delicado para mí. Todo lo que se come me gusta y más si es en grandes cantidades, especialmente si el ingrediente principal es harina. Si tiene azúcar también me gusta mucho. Si tiene harina y azúcar se me hace absolutamente irresistible. Soy un devorador inagotable de galletas, en lo que a mi respecta uno de los inventos más importantes del hombre, junto con la bicicleta, claro. No obstante, trato de comer en forma balanceada y en cantidades razonables.
Mi mujer, muy cuidadosa en estas materias y mi hija nutricionista, son factores clave en intentar mantenerme a raya con los excesos en este fascinante aspecto de la vida. Afortunadamente esta adicción es compensada con la maravillosa adicción del ciclismo.

¿Qué otros deportes practica?
Por el momento no tengo intención de practicar otros deportes. Rodar en mi bicicleta es todo lo que necesito en este aspecto y si es con un grupo de gente como el que encontré en el CCS tanto mejor.

¿Cuánto participas de las salidas con el CCS?
El ciclismo me proporciona una cantidad grande de bienestar y de felicidad, por lo que intento pedalear tanto y tan frecuentemente como sea posible. Por esta razón participaré en la mayor cantidad de actividades planificadas, incluyendo las salidas fuera de Santiago.
Mi mujer interrumpió temporalmente el ciclismo, pero ya lo está retomando, con lo que espero que se incorpore al pelotón en breve, lo que hará que las salidas de los días sábado sean un panorama aún más imperdible.